Todos tenemos claro que un negocio debe estar en Internet. Pero ya conocemos el dato de que por el mero hecho de estar en la red no se vende más, ni el negocio tiene por qué ir mejor. Eso se pone de manifiesto en una gran cantidad de páginas web de empresas que no reúnen los estándares de calidad necesarios para conseguir un tráfico cualificado, ni mucho menos conversiones a ventas.

Si queremos averiguar si estamos haciendo las cosas bien, lo más adecuado sería tratar de comprobar la calidad de nuestro sitio siguiendo una serie de preguntas que deberíamos hacernos. A partir de ahí, mejorar nuestra página web depende de nosotros para ofrecer un mejor servicio a los usuarios y fortalecer nuestra presencia online.

Comprueba la calidad de tu web

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La calidad de una web es un concepto que puede parecer algo subjetivo y depender de los gustos de cada cual. Sin embargo, hay factores universales que se deben tener en cuenta. Vamos a mostrarte algunos de ellos.

A. La velocidad de carga

Lo siento, pero un sitio web donde la velocidad de carga es lentísima, reúne todas las cualidades para convertirte en una página que no recibe tráfico. La razón de esto es muy sencilla. Cuanto más tarda el sitio en cargar, más fácil es que el usuario le acabe dando a la equis. No puedes esperar resultados si tu página web carga muy lentamente. Analiza la velocidad de carga con Google Page Speed.

Si quieres mejorar la velocidad de carga de tu web, lo primero es comprobar el contenido: imágenes, Javascript, etc. Generalmente, si utilizas un diseño web prefabricado y de pago, estará ya optimizado para cargar rápidamente. Por otro lado, también importa mucho que comprobemos la calidad de nuestro servidor. A veces es necesario cambiar a uno que nos ofrezca mejores prestaciones.

B. La calidad del diseño web

El diseño web está conformado por una serie de factores que garantizan un buen funcionamiento de la página una vez que el usuario está en ella: usabilidad, arquitectura web y experiencia de usuario son factores clave que debemos controlar. En lo que respecta a las imágenes, éstas deben ser de calidad y ajustarse a unos patrones de diseño determinados, donde se combinen los colores corporativos de la mejor forma para transmitir la imagen deseada.

El diseño web también debería estar optimizado para móviles y tablets. Si tu diseño no es responsive y no se ve del todo bien en los diferentes dispositivos, deberías plantearte cambiar tu web.

C. El dominio web

Aunque parezca asunto poco importante, el dominio elegido ya influye en la fiabilidad y calidad de una página web. Si yo me encuentro la web de una empresa cuyo dominio es .blogspot.com, lo primero que te viene a la mente es que en dicha empresa no se han puesto todavía en serio en lo que respecta a su marca en Internet.

Un blog en Blogger está bien para un proyecto personal, pero una empresa debe contar con un dominio propio y aprovechar alguno de los miles de diseños que se pueden encontrar para dar una imagen profesional, o bien contratar a un informático que nos ayude a crear una web aún más original. El precio de los dominios .com no es caro, por menos de lo que cuesta 1 café al mes puedes tener tu dominio (compruébalo en precio dominio web)

D. El contenido

Las webs con contenido relevante y de alta calidad atraen a un público más cualificado. Las páginas con poco contenido no triunfan en Google. Por tanto, un punto que habrá que revisar en tu web serán los contenidos, tanto textos como imágenes. Hay que evitar a toda costa el texto duplicado, Google no quiere que copiemos contenido de otras páginas.

Por otro lado, los textos cortos, que no satisfacen las necesidades de información de los usuarios, tampoco son lo más adecuado. Trabaja bien los contenidos de tu web, tanto si tienes una tienda online como una web para vender servicios o un blog.

E. El posicionamiento

Puedes tener una página buena, pero si tu trabajo no va acompañado de acciones de marketing en buscadores, te resultará difícil obtener visitas. Esto pasa mucho con las páginas que acaban de empezar. Google todavía tardará un tiempo en posicionarlas bien. De hecho, hay que esperar que los usuarios vayan llegando y valoren positivamente esa página, interactuando con ella, o enlazándola desde sus páginas, o compartiéndola en redes sociales, para que empiecen a ocurrir cosas interesantes.

Una web relevante para Google puede medirse a través de indicadores como el PageRank, o utilizando la métrica de SEOMoz, mediante la autoridad de dominio y la autoridad de página. Conseguir enlaces de sitios relevantes, de tu temática y con anchor text que parezcan naturales es lo mejor que puedes hacer para mejorar tu posicionamiento.

Sabemos que hay otros muchos factores para medir la calidad de una web, pero solo centrándote en estas áreas, podrás ver ya si tu presencia en Internet está dando buenos resultados o no. Si la respuesta es que tu web no está obteniendo buenos resultados en los puntos anteriores, éste es un buen momento para empezar a cambiarlo.

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