Comprar un nombre de dominio parece barato y sencillo de hacer. Pero, si ignoramos la importancia de nuestro dominio web, podemos cometer algunos errores que nos acaben dando algún que otro quebradero de cabeza. Hay quien tiene el vicio de comprar dominios sin pensar y luego no les da el uso que debería, lo que acaba provocando que estén pagando año tras año una cantidad de dinero que no están recuperando de ninguna manera.

Seguro que en alguna ocasión te ha pasado. Te despiertas por la mañana con la idea de crear una web de nicho sobre tal tema, empiezas a investigar las búsquedas en Google y la competencia y luego te decides a ponerla en marcha. Sin embargo, compras el dominio y la idea se queda ahí aparcada, nunca llegas a ponerla en práctica. Y entonces te preguntas para qué has comprado ese dominio.

Si quieres comprar dominios y darles una utilidad real, hay que cambiar el chip. Déjanos que te demos algunos consejos de cara a adquirir dominios de manera inteligente y saber aprovecharlos para tu propio beneficio. Al fin y al cabo, lo que a nosotros nos interesa es que saques beneficio de tus sitios web.

Un nombre de dominio, una web

En lugar de tener varios nombres de dominio apuntando a la misma web, ¿por qué no tener una web con cada nombre de dominio? Piensa que la mayoría de usuarios no se aprenden de memoria tu nombre de dominio, lo van a escribir en Google.

No tiene mucho sentido que tengas varios nombres de dominio apuntando al mismo sitio, a menos que hayas cambiado recientemente a otro dominio y no quieras perder a los usuarios que ya conocían ese dominio, así como los enlaces que estaban apuntando a tu página.

Pero valora si esta decisión es realmente útil; por ejemplo, comprueba en Google Analytics si tienes mucho tráfico directo o no en tu web, y analiza también tu perfil de enlaces para ver hacia qué página están apuntando. En todo caso, valdrá la pena hacer una redirección si realmente vas a perder tráfico. Si tenías 10 visitas al día por esas vías, realmente, no se va a acabar el mundo.

¿Qué pasa cuando compro el mismo nombre, pero con distinta extensión?

Algunos usuarios, con pleno conocimiento de causa, se deciden a comprar el mismo nombre de dominio, pero con distintas extensiones. No quieren que nadie les haga la competencia. Si compras un .com, también compras el .es y el .net y el .org Aunque debes pensar que, por muchas extensiones que compres, el mercado de las extensiones ha crecido enormemente y casi siempre tu competencia encontrará alguna extensión libre para intentar desbancarte en tu nicho.

Piensa más en tu contenido y en la calidad de tu web para posicionarte que en la extensión de dominio. También trata de enfocarte en los usuarios de un determinado espacio geográfico. Por ejemplo, si te diriges hacia un público español, lo mejor es comprar dominio .es Si quieres crear una web más internacional, entonces compra el .com o el .net

Otra opción es comprar varias extensiones, pero darle diferentes usos. Lo que decíamos en el epígrafe anterior. Supongamos que compras el mismo nombre .com y .es y asocias a ellos dos páginas web distintas. En una puedes enfocarte en la venta de productos y en la otra colocar un blog. O crear tu web corporativa en una de las páginas y la otra destinarla a una tienda online. Si consigues posicionar ambas páginas, aunque un usuario se equivoque de sitio, estará entrando en alguna de tus webs y podrás conducirlo hacia donde te interesa.

Crea primero la web, compra después el dominio

Sí, sabemos que lo que muchas veces se suele hacer es todo lo contrario. Primero tienes el nombre y después te inventas qué tipo de web quieres hacer, especialmente cuando hablamos de crear páginas nicho. Pero también se puede hacer las cosas al revés, cuando lo importante no es sólo el nombre de dominio que compras, sino la idea de página web que quieres hacer.

Piensa una cosa: hoy día es mucho más difícil posicionar un sitio web si no le estás dando un mantenimiento continuado. Lo de crear una página web con un poco de texto y un montón de enlaces de afiliados y luego tratar de posicionarla era más sencillo hace unos años. Además, piensa que si te vas a olvidar de esa página, todo el esfuerzo que has invertido en ella no servirá de nada cuando un día te encuentres que ha perdido posiciones en Google y tus comisiones bajen.

Que estés ganando 500-600 euros en comisiones hoy, no significa que vaya a ser igual mañana. Si quieres capitalizar realmente tu esfuerzo, cambia el enfoque. Crea primero la web y dedícale tiempo a los contenidos. Proponte hacer que esa página sea un éxito. Elige un tema que realmente te guste. Y cuando ya esté un poco perfilado el diseño y haya algunos textos, entonces compra un nombre de dominio original, que no sea simplemente un conjunto de palabras clave. Distínguete de otros miles de usuarios que están haciendo lo mismo.

Marca la diferencia. Pon tu nombre, tu fotografía y explica quién eres. Aparte de que dará mucha más confianza al usuario a la hora de comprar un producto por el que ganas comisión, te ayudará a ti mismo a tomarte en serio esa página y continuarla, lo que es vital si quieres conseguir ingresos de manera recurrente y que tu página siga bien posicionada a lo largo de los meses.

Esperamos que de esta forma puedas tener una visión más clara a la hora de comprar nombres de dominio. ¿Qué otros consejos consideras importantes? ¿Qué criterios tienes tú en cuenta?