Una empresa tiene varias opciones a la hora de almacenar la ingente cantidad de datos que puede acumular. Disponer de sus propios servidores in-house, para lo cual hace falta un departamento de TI con capacidad operativa para darle el mantenimiento adecuado, o bien externalizar la infraestructura en un centro de datos o una empresa de alojamiento que le brinde servidores dedicados.

Cada vez más empresas se están apuntando a la idea de la externalización e incluso el uso de servicios en la nube proporcionados por otras empresas. Sin embargo, son muchas las preguntas que a veces los empresarios se plantean sobre hasta qué punto les convendría externalizar su infraestructura, o en el supuesto de que se trata de una empresa de nueva creación, contratar directamente servicios externos.

Aunque la decisión final recae siempre en el empresario o CEO de la empresa, es lógico que la opinión del departamento informático tenga un peso decisivo en cómo organizar el almacenamiento de datos. Cuando se trata de una empresa tecnológica sin suficientes instalaciones ni presupuesto para mantener su propia infraestructura de servidores, la tendencia natural es sin duda el IaaS (Infraestructure as a Service).

¿Por qué es mejor apostar por la infraestructura como servicio?

Uno de los elementos básicos por los que una empresa defenderá utilizar la infraestructura como servicio (IaaS) antes que instalar sus propios servidores es una cuestión económica y de presupuesto.

El gasto que puede llevar habilitar unas dependencias con la calidad suficiente para mantener unos servidores en condiciones supone un claro desincentivo. Pero además de tener un espacio físico de las dimensiones suficientes, hay que hablar también de todo el gasto que conlleva la compra de servidores y componentes informáticos y el mantenimiento necesario asociado a esto.

Realmente una empresa no va a tener más seguridad por el hecho de que los servidores se encuentren en sus propias instalaciones. De hecho, es más conveniente que los datos no estén almacenados en un único lugar, sino en diferentes servidores repartidos por el mundo, o cuando menos, que exista un sistema de copias de seguridad que permita deslocalizar la información de la empresa. De este modo, si se produce un incendio en la sede de la empresa, sus datos quedarán siempre a salvo en la nube gracias a su infraestructura como servicio.

Los centros de datos y proveedores de servidores para empresas asumen el coste del mantenimiento, instalación y sustitución de servidores, lo que deja en manos de la empresa tan sólo la administración de dichos servidores dedicados, e incluso esta función se puede delegar en profesionales, de manera que la compañía no tenga que asumir cargas de trabajo extra.

Salvo que seas una gran empresa que aspira a tener sus propios centros de dato, muchas empresas en Europa está hoy apostando por la externalización de servicios.

El amplio volumen de datos que están empezando a generar las empresas, y el conocimiento de que esos datos se pueden utilizar para conocer mejor la marcha del negocio y tomar decisiones en consecuencia, está provocando también que las necesidades de infraestructura de la empresa sean mucho menos flexibles que hace unos años.

Antes de la revolución del Big Data, los datos que podía acumular una empresa eran muy inferiores a los que se están produciendo hoy. Por tanto, entraba en las previsiones de presupuesto la instalación de servidores in-house porque las previsiones de crecimiento de la información almacenada eran mucho más llevaderas que hoy día.

En la actualidad lo que las empresas necesitan más es la flexibilidad que les aporta disponer de un servicio externo, que podrán ampliar o reducir según las necesidades de cada momento, sin la necesidad de tener que adquirir la infraestructura y no poder ya aprovechar este activo si se produce un ajuste del presupuesto.

Lo mismo sucede cuando el volumen de datos aumenta de manera vertiginosa. Las empresas necesitan cada vez más elasticidad, agilidad, escalabilidad e inmediatez en lo que se refiere a la disposición de infraestructura de ordenadores. La sede de una empresa o un centro de datos de pequeñas dimensiones no es un espacio escalable y eso provoca que los costes variables aumenten de manera considerable.

Conclusiones

La decisión de alquilar servidores dedicados o servidores en la nube es un aspecto cada vez más importante. Hace falta estar informado de las tendencias en la actualidad, ya que no es simplemente una cuestión de moda, sino un servicio más pragmático, moderno y eficaz que está permitiendo a muchas empresas disfrutar de más flexibilidad.

En el caso de las empresas que están pensando en pasar de un sistema de servidores in-house a uno de infraestructura como servicio, es importante llevar a cabo una buena transición que ayude a ahorrar costes, mejorar procesos de trabajo y facilitar el acceso a la información de las diferentes áreas de la empresa.

Tareas que hoy se hacen manualmente, o no se hacen, o no se hacen de manera eficaz, también pueden ser susceptibles de introducirse en un plan de externalización. El uso de programas en nuestra propia nube privada puede incrementar la productividad y la comunicación interna de la empresa, mejorar la administración y otros muchos beneficios que habrá que analizar en profundidad.

¿Está tu empresa utilizando servidores in-house, o estás apostando por dar el paso a la externalización?