De un tiempo a esta parte se viene hablando de los servidores de aplicaciones, aunque es un concepto un poco confuso. Los servidores, en el sentido más básico, son ordenadores de mucha potencia que están encendidos las 24 horas del día. Disponen de más memoria RAM, mejor procesador y mejor disco duro que los ordenadores de uso corriente. Si hablamos de un servidor web, el cliente establece una conexión con dicho servidor para poder ver la información.

Para que sea posible esa conexión hace falta un software que permita que el ordenador actúe como un servidor. El más conocido es Apache, un servidor web HTTP de uso libre, pero hay otros de distinta clase como Oracle Weblogic, Websphere o Apache TomCat.

Antes los servidores web solamente estaban enfocados a responder a solicitudes enviando páginas estáticas: para devolver páginas dinámicas, los servidores tenían que ceder el control a servicios externos a través del CGI. Ahora, no obstante, la mayoría de hosting web han evolucionado y dan la posibilidad de trabajar con muchos lenguajes y aplicaciones.

Qué son los servidores de aplicaciones

Programas

En cierto modo, todos los servidores que usamos hoy día son servidores de aplicaciones, pero algunos poseen una arquitectura mejor y se venden como servidores de aplicaciones, con algunos servicios añadidos para satisfacer las necesidades concretas de sus clientes: balances de carga, bases de datos, seguridad, lenguajes embebidos, etc.

Los servidores web han añadido nuevas tecnologías para soportar distintos lenguajes de programación, así como ofrecer aplicaciones de distinto tipo. Se puede trabajar con páginas estáticas y dinámicas, en PHP, JavaScript y otros lenguajes. Sin embargo, es normal que para algunas necesidades no sean suficientes y resulte importante trabajar con servidores propios o dedicados, en caso de que no puedas crear un centro de datos en tus instalaciones.

¿Servidores propios o servidores de aplicaciones?

No hay que alquilar los llamados servidores de aplicaciones si no resulta necesario. Ya que poseen muchas prestaciones, suelen ser más caros y disponen de programas que muy probablemente podamos conseguir por menos precio desde otros sitios. Sólo deberíamos hacerlo si nos interesa trabajar con programas muy concretos o interfaces determinadas que nos ofrece determinada marca.

¿Qué pasa si lo que nos hace falta simplemente es mejorar el rendimiento del hosting? Hay soluciones intermedias y bastante más económicas que probablemente encajen mejor en tu proyecto. Las ofertas de hosting han evolucionado enormemente a lo largo del tiempo. Para los que quieren tener sus propios servidores e instalarle las aplicaciones que quieran, existe la opción de utilizar servidores dedicados España para hacer esta tarea.

¿Tener o no servidores dedicados?

Cuando pagas por alquilar infraestructura, dispones de todo el servidor para ti, y cuentas con la oportunidad de instalar las aplicaciones que quieras y utilizar tu servidor para crear tus sitios web, instalar programas, almacenar archivos y bases de datos y otras muchas cosas.

Es importante que tenga el sistema operativo apropiado para hacer lo que quieras con él. Al alquilar el servidor, elige si prefieres Windows o Linux. Si te decides por Windows, debes entender que no soporta el lenguaje PHP. Con todo, se puede configurar PHP con Apache como CGI para que haga esa función en Windows.

La opción que más suele gustar es el servidor de Linux, gracias a su excelente escalabilidad, estabilidad y calidad. Según el sfotware del servidor que usemos, podremos utilizar unas aplicaciones u otras, pero en cualquier caso serás tú mismo el que pueda instalar los programas que realmente vayas a necesitar. Hay muchas opciones de software libre en el mercado que te pueden resultar útiles.

Conclusiones

Hay que recordar también, además de los servidores de aplicaciones, hay programas en la nube que te permiten conectar bases de datos de empresas con programas de comercio electrónico, software de Business Intelligence, CRM, ERP, cuadros de mando, etc. Si deseas usar un programa en concreto, hay varias posibilidades o alternativas que se pueden considerar a los servidores de aplicaciones.

En algunos casos, hay empresas que suelen cobrar las actualizaciones de las aplicaciones que incluyen en sus servidores, lo que al final resulta caro para el negocio frente a las soluciones de software libre o programas que puedas instalar en tu propio servidor dedicado.

Dicho todo esto, tu empresa debe mirar las diferentes opciones que hay en el mercado y elegir la que sea más adecuada a sus métodos de trabajo y presupuesto, conocimientos de la plantilla y organización, de modo que se pueda tener un resultado lo más profesional posible.

Confío en que te haya solucionado algunas dudas con este post respecto a los servidores de aplicaciones y en qué se diferencian de lo que comúnmente entendemos por hosting o servidores dedicados. Si te ha resultado útil, te invito a que nos sigas en nuestras redes sociales Facebook, Twitter y Google Plus o a que nos dejes un comentario.