Un hosting multidominio es aquel que nos permite disponer de varios dominios asociados a un mismo plan de hosting. De ese modo, podemos tener varias páginas web y alojarlas en diferentes carpetas, donde cada una estaría asociada a un dominio y a la que se podría acceder escribiendo el nombre de dominio en el navegador.

Muchas personas utilizan esta opción porque de este modo piensan que se ahorran dinero en alojamiento web, ya que su deseo es tener varias páginas y que todas funcionen, pero no tener que pagar por diferentes hosting.

Sin embargo, los hosting multidominio plantean una serie de dificultades si lo que queremos es que nuestras páginas web dispongan de la estabilidad necesaria. Dificultades que en caso de comercio electrónico, por ejemplo, acaban convirtiéndose en un verdadero quebradero de cabeza para el webmaster. Veamos cuáles son esos riesgos.

Qué debes saber sobre el funcionamiento de los servidores

Si llevas un tiempo trabajando con hosting y servidores, te habrás dado cuenta de que uno de los factores que influyen en que tu página web se cargue con cierta rapidez, o que simplemente esté visible, es la calidad del alojamiento web y el volumen de tráfico que recibes cada día.

Una página web es un elemento dinámico. Constantemente puede haber usuarios entrando y saliendo, haciendo consultas a la base de datos, solicitudes PHP que tienen que cargarse y un montón de actividades que requieren utilizar los recursos del servidor. Cuando hay un alto volumen de tráficos haciendo estas cosas al mismo tiempo, en un servidor puede llegar a pasar lo mismo que en un ordenador personal cuando estás sobrepasando los recursos: se cuelga, o tienes que esperar un tiempo hasta que termine de finalizar un proceso.

Claro que los ordenadores son multitarea, pero cuando hacemos peticiones que sobrepasan su capacidad de procesamiento, lo normal es que te hagan esperar. Un servidor tiene un procesador y unas características de almacenamiento y conectividad muy superiores a un ordenador personal. No obstante, cuando les hacemos trabajar a pleno rendimiento, lo normal es que puedan dar dificultades.

¿Qué riesgos tiene el hosting multidominio?

Ahora imagínate que has comprado varios dominios y tienes varias páginas alojadas en el mismo plan de hosting. Digamos que tu capacidad de almacenamiento (quizás de 1 GB) es más que suficiente para alojar varias páginas web. Sin embargo, tu tasa de transferencia es la misma para todos los sitios web que tengas alojados en esa página.

Tus sitios web no son independientes entre sí, consumen los mismos recursos. Por eso, no puedes esperar que todas tus páginas lleguen a ser exitosas y con un alto volumen de tráfico, ya que en un determinado momento, el exceso de solicitudes harán que funcione a menos velocidad.

Al tráfico que están recibiendo tus páginas, tienes que añadirle también el que están recibiendo todas las webs alojadas en dicho servidor y que pertenecen a otros usuarios. Cada servidor compartido puede estar alojando unas 60 o 70 páginas webs, que quizás en su mayoría estén abandonadas o no tengan un alto volumen de tráfico, pero que en su conjunto también están consumiendo recursos de esa máquina.

Si tú al menos tuvieras una única web alojada en ese hosting, puedes al menos te aseguras que toda tu tasa de transferencia se está utilizando en proporcionar la velocidad necesaria a los usuarios de esa web. Pero, al repartirla entre varios sitios web, es mucho más fácil que tus páginas puedan llegar a colapsar en cuanto empiecen a tener un poco más de tráfico.

Como las conversiones y las ventas están también muy asociadas a la velocidad de tu web, si tienes alojada tu tienda online, por ejemplo, en un hosting compartido multidominio, y resulta que también tienes un blog en ese mismo hosting, el riesgo que corres es muy grande.

El problema no es ya que en algún momento los usuarios puedan sufrir la lentitud de la página, o que incluso tengan que esperar un buen rato para entrar por un exceso de conexiones simultáneas. Lo verdaderamente negativo para ti es que, si tus ventas dependen del tráfico que entra en tu página, la reducción del tráfico y la desconfianza que va a producir el hecho de no poder entrar fácilmente a la web va a reducir tus ventas a través de tu tienda.

Otro problema que puede surgir es el de las transacciones; en un sitio web donde los usuarios dan datos personales, o hacen compras online a través de un protocolo seguro, no hay nada peor para tu marca que los usuarios se queden colgados antes de poder finalizar la compra porque el hosting está desbordado y no puede ni con su alma.

¿Cuál es la solución?

Hay muchos servidores dedicados baratos que te proporcionarán mucho más espacio, seguridad y velocidad que cualquier hosting compartido, por lo que si vas a empezar un proyecto web en serio y quieres que tus usuarios disfruten desde el primer momento de la mayor velocidad estabilidad, lo mejor es no arriesgarse con un hosting compartido, ya que no está pensado para ese tipo de proyectos.

Cuando tenemos un proyecto muy ambicioso, en el que queremos crear numerosos sitios web, o queremos disfrutar de total seguridad, porque vamos a crear un sitio web de comercio electrónico, la solución no pasa por comprar un hosting compartido para cada una de las webs que tengas, pero tampoco por alojarlos todos en el mismo espacio de hosting comprando dominios distintos.

Lo mejor es buscar un buen servidor dedicado, con un potente procesador, discos SSD y una alta memoria RAM que nos permita alojar ahí nuestras páginas. Incluso, si nuestro proyecto llegara a desbordar los recursos de un servidor dedicado, podríamos cambiar a un plan que nos ofrezca mejores recursos para que podamos proporcionar una navegación de calidad a nuestros usuarios.

Espero que este artículo te haya aclarado algunas dudas sobre por qué los hosting multidominio a veces pueden suponer para ti un caramelo envenenado que perjudica a tus usuarios.

Te invitamos a que nos dejes tus impresiones en los comentarios. Si te ha gustado este artículo, compártelo con otras personas en las redes sociales.