Las tiendas virtuales son una gran solución para emprendedores que no tienen el dinero suficiente para poner en marcha una tienda física. Desde luego, resulta mucho más económico contratar un alojamiento web que pagar el alquiler de un local, pero este ahorro no garantiza el éxito, quizá solo un batacazo menor.

 

Para que esto no ocurra y comiences tu andadura en el mundo del eCommerce por el camino adecuado, te proponemos algunos consejos:

 

No realizar un plan de negocio

Por supuesto, es necesario realizar un plan de negocio en el que se detalle el objetivo de tu tienda, su misión, valores, y unos presupuestos en los que se recojan todos los gastos necesarios para poner en marcha la empresa. Dentro de este paso fundamental tienen cabida preguntas como: ¿Cuál es el target al que me voy a dirigir? ¿Qué profesionales voy a contratar? ¿Qué campañas de promoción y marketing voy a poner en marcha?

 

Escasa promoción

Porque la promoción en internet es, sin duda alguna, una de las llaves del éxito. Existen innumerables maneras de promocionarse en internet, la cuestión es enviar un mensaje que impacte y convenza a tu audiencia: redes sociales, blogs, videos virales, publicidad en buscadores o el email marketing son solo unas de los cientos de opciones para promocionar tu tienda, tus productos o tus actividades.

 

Olvidarse de las redes sociales

Si estás en internet, has de estar en las redes sociales. Poca más podemos decir al respecto, salvo que debes crearte un perfil en distintas redes sociales y utilizar cada una de ellas de forma adecuada, sacándole el máximo partido. Si no sabes cómo, tendrás que contratar un community manager profesional. No te olvides de reflejarlo en tu plan presupuestario.

 

No actualizar la web

No se trata de centrar tus esfuerzos en crear tu tienda online y dejarla ahí, sin más, esperando que lleguen los clientes. Además de tener que hacer promoción y marketing tendrás que darles a tus visitantes novedades de contenidos o visuales, nuevas promociones, destacar nuevos productos, modificar diseños de tu web poco atractivos… Es decir, la web ha de estar en constante actualización, que el visitante sepa que la tienda online está muy viva, activa, y que siempre ofrece algo nuevo a quien la visita.

 

No tener en cuenta otros aspectos específicos de internet

Por ejemplo, una tienda física tiene un horario de apertura y cierre, pero una tienda online nunca cierra, siempre debe estar operativa, ya que internet nunca se apaga, usuarios de cualquier parte del mundo y cualquier zona horaria deben encontrar en tu tienda aquello que busquen, en cualquier momento.