Normalmente cuando contratamos un alojamiento web y comenzamos la tarea de empezar a construir una web, una de las cosas que más interesa es realizar una buena táctica SEO aparecer en las primeras páginas de resultados de búsqueda de Google. Pero, ¿qué ocurre si la información relativa a nosotros o a nuestra página que aparece en los buscadores es perjudicial para nuestra reputación o nuestros intereses?

 

La respuesta a esta pregunta la encontramos en una sentencia del Tribunal de Justicia de la UE que obliga a Google a retirar un contenido que tenía indexado tras la denuncia interpuesta por un ciudadano gallego.

 

El caso es que el denunciante se quejó de que Google seguí ofreciendo en su primera página de búsqueda un contenido que el individuo consideraba lesivo para su reputación: el anuncio de una subasta de un piso embargado cuando compartía propiedad con su ex mujer.

 

El denunciante consideraba que el contenido que Google ofrecía sobre su persona resultaba perjudicial para su reputación y ha llegado hasta el Tribunal de la UE para defender sus intereses, representado por la Agencia Española de Protección de Datos.

 

Finalmente, el tribunal le ha dado la razón a M.C. (iniciales del denunciante) y ha obligado a Google a retirar la información de su buscador. En cambio, exime de toda responsabilidad a la página web en la que está publicado el anuncio originariamente.

 

El motor de búsqueda más conocido del mundo y uno de los gigantes de internet ha mostrado su malestar con la noticia afirmado que supone una nueva vía para ejecutar denuncias y reclamaciones. Además, señala que Google es totalmente neutral y que funciona a través de algoritmos y que son las propias páginas web quienes deben decidir qué publicar o no, qué indexar o no.

 

Cabe señalar que la sentencia se hace extensible para otros motores de búsqueda como Yahoo o Bing.