La inminente salida al mercado de PS4 y Xbox One plantea un nuevo panorama en la industria de los videojuegos, no se sabe si de cambio, pero al menos sí de lucha entre los gigantes Sony y Microsoft (sin olvidar a Nintendo).

 

En medio de las numerosas polémicas que han surgido en torno a las nuevas videoconsolas, sobre todo de Xbox One (por ejemplo, la grabación de la última hora de juego de cada jugador o la obligación de estar conectado a internet, entre otras muchas) y de las dudas respecto al rumbo que está tomando el mundo de los videojuegos, otra preocupación asalta cada vez más tanto a los directivos como a los propios jugadores: el juego multijugador online.

 

El modo multijugador por internet era una utopía hace años (incluso a veces se necesitaba de dos TV, dos consolas y dos juegos para poder jugar una simple partida a dobles), pero ahora muchos usuarios tienen casi más en cuenta las características para el juego online de su máquina que los propios juegos. Es decir, muchos se comprarían la nueva consola de Microsoft solo por poder disfrutar de nuevo del multijugador de un nuevo Halo.

 

SI hablamos de modo online parece que Microsoft ha ganado terreno a Sony, ya que contará con más de 300.000 servidores dedicados preparados para funcionar en la misma fecha de su lanzamiento, mientras que parece que Sony no dispondrá de servidores dedicados hasta 2015. En el lado contrario, parece que PS4 tendrá ligeras ventajas gráficas respecto a Xbox One y que contará con más juegos exclusivos.

 

La pregunta es: ¿hasta qué punto influye actualmente el factor multijugador online para decantarse por una u otra máquina? ¿Cuántos usuarios será capaz de «robar» Microsoft gracias a esta jugada? ¿Logrará gracia s a sus más de 300.000 servidores dedicados convencer a aquellos desencantados con las características iniciales de su consola?