Desde que apareciera internet han surgido diferentes tipos de hosting, cada uno con sus ventajas e inconvenientes, que han convivido a lo largo de los años. Desde hace ya tiempo, a los servidores dedicados, compartidos o gratuitos les ha salido también un nuevo competidor, los servicios en la nube o Cloud, los cuales se han ganado la confianza de los usuarios gracias a su seguridad, facilidad de uso y los ahorros en mantenimiento, infraestructuras y personal que permiten.

 

Los servicios de alojamiento web y de datos en la nube crecen día tras día pero, ¿cuál es realmente su situación a día de hoy? ¿Realmente pueden (y podrán) competir con otros tipo de servicios? Si atendemos a los datos, la respuesta es sí.

 

Los servicios en la nube suponen hoy en día unos ingresos de casi 200.000 millones de dólares, una cifra increíble que se espera superar durante este 2014, año en el que los pronósticos dicen que los servicios en la nube crecerán al menos un 20%. Entre los principales sectores de ingresos de los alojamientos web en la nube se encuentra la seguridad (35 millones de dólares),  las páginas web (10 millones de dólares), los dispositivos móviles (10 millones de dólares), SaaS, IaaS y PaaS (85 millones de dólares), Big Data (48 millones de dólares)…etc.

 

Las perspectivas son aún mejores para el año 2015, cuando se espera que los servicios Cloud sigan creciendo y que casi 150.000 personas en España desempeñen algún trabajo relacionado con este sector, una cifra realmente asombrosa.

 

La buena salud de la que gozan en la actualidad este tipo de servicios web en la nube no debe ser un problema para el usuario, sino una buena noticia. La competencia siempre mejora al rival. Eso sí, es responsabilidad y elección tuya saber si quieres pasarte a la nube o seguir usando otros tipos de alojamiento web más tradicionales.