En muchas ocasiones se habla de la nube como algo peligroso, ya que supone ceder datos a terceros y no sabemos cuándo puede haber un problema de seguridad que nos meta en un problema. Para quienes no quieran utilizar servicios externos de almacenamiento en la nube, siempre existe la posibilidad de almacenar nuestros archivos en nuestro propio servidor, creando una nube privada de la cual tú mismo te ocupas de la administración y la seguridad.

O lo que viene a ser lo mismo, tener tu propio Dropbox, pero al cual solamente tendrás acceso tú y no tendrás que compartir servidor con nadie si apuestas por un servidor dedicado. Incluso, si dispones de una cantidad ingente de datos y además quieres manejar varios programas pesados, y lo que quieres es crear una red de servidores, también puedes hacerlo alquilando varios servidores dedicados baratos.

Para poder tener tu propio Dropbox, iCloud o espacio de almacenamiento en la nube, sólo vas a necesitar un servidor dedicado (te puede servir también un alojamiento compartido, pero depende de la capacidad que quieres que tenga) y un software libre llamado ownCloud.

Pasos para crear tu propia nube en un servidor dedicado

El programa Owncloud es gratuito y te lo puedes descargar de su página web oficial muy fácilmente. Viene a ser algo parecido a cualquier servicio de almacenamiento, donde puedes guardar y descargar archivos, compartirlos con otros, añadirlos a favoritos o eliminar ficheros. Se entra mediante un usuario y contraseña desde el navegador.

Si además de contratar un servidor dedicado, compras un dominio web, podrás acceder a la página de login desde la red, aunque también podrás entrar simplemente escribiendo el número IP de tu servidor en el navegador.

Otra de las ventajas de este software es que también puedes sincronizar los archivos con tu PC y con tu móvil, de modo que podrás acceder desde cualquier lugar y tener siempre todo actualizado.

Hay algunos puntos que debes tener en cuenta a la hora de escoger el servidor. En primer lugar, tiene que ser un hosting que te permita trabajar con PHP5 y MySQL, lo cual hoy día no es un problema, ya que la mayoría de proveedores de hosting te ofrecemos servidores con estas características. No obstante, hay algunos hosting gratuitos por ahí en los que no funciona PHP y de cuya seguridad y calidad puede no resultar nada recomendable.

Una vez dispongas de tu servidor contratado, sólo debes descargar e instalar Owncloud a través del instalador web que encontrarás en su sitio web. Se trata de un archivo llamado setup-owncloud.php y lo puedes subir fácilmente a tu servidor a través de un programa como Filezilla.

Teclea el nombre de tu dominio en el navegador, sigue las instrucciones de instalación y pronto podrás acceder a tu propia nube de almacenamiento con Owncloud a través de tu propio dominio.

¿Es seguro tener mi propia nube?

El hecho de no utilizar servicios externos como Dropbox y crear tu propia nube para uso personal no significa necesariamente que vaya a ser más segura. Simplemente, te aseguras de que los archivos que guardas ahí no salen de tus dominios, y de hecho, si almacenas datos que están sujetos a la Ley de Protección de Datos, no estarás enviando ficheros a los servidores de terceros, situados en un país que no se rige por la normativa española, sino que estarán en tu propia infraestructura.

Por supuesto, existen muchas herramientas de seguridad que puedes utilizar para monitorizar y proteger tu servidor de ataques externos.

Es importante entender que la seguridad de los datos almacenados en un servidor no depende sólo de la configuración del mismo y las medidas de prevención que puedas aplicar, sino también del software que estés utilizando.

Cualquier software hoy día es susceptible de tener alguna falla de seguridad, incluso a los grandes gigantes de Internet se les han encontrado vulnerabilidades. Icloud desató el debate en la red sobre la seguridad de los programas en la nube cuando unos ciberdelincuentes consiguieron burlar su seguridad y filtrar fotografías íntimas de mujeres famosas en Internet.

La seguridad absoluta y la infalibilidad en la red no existen, pero podemos aplicar medidas de seguridad que hagan más difícil a los hackers averiguar nuestros datos de acceso o derribar nuestro servidor mediante un ataque informático.

Podemos cifrar nuestras copias de seguridad o ficheros que subamos a nuestro servicio de almacenamiento, configurar que nuestro servidor sólo permita el acceso desde nuestra propia IP, crear un sistema de doble autenticación, u olvidarnos directamente del software en la nube y conectarnos mediante protocolo SFTP cuando queramos subir o bajar archivos.

En definitivas cuentas, aprovechar las ventajas de tener un servidor privado, que no podrías aplicar si estuvieras utilizando un software de almacenamiento en la nube externo que tú, como cliente, no puedes controlar ni configurar a tu propia medida para mayor seguridad.

¿Utilizas un servidor dedicado para almacenar tus archivos? ¿Has creado tu propia nube privada? Nos gustaría que nos dieras tus comentarios.