Los Exact Match Domain (EMD) se han ido volviendo muy populares a lo largo del tiempo, ya que van asociados generalmente a una forma de ganar dinero online. Con EMD o dominios exactos nos referimos a aquellos que coinciden con unas determinadas palabras clave, que generalmente tienen un buen número de búsquedas, no tienen demasiada competencia y se pueden posicionar bien gracias al peso que tiene incluir keywords dentro del nombre de dominio.

Por ejemplo, si yo quiero crear una web para vender micrófonos inalámbricos como afiliado de alguna tienda online, lo ideal desde un punto de vista EMD es poder comprar el dominio “comprarmicrofonosinalambricos.com” o algo por el estilo.

Aunque seguirás teniendo que crear contenido para que una web con ese dominio se posicione en el primer puesto de Google, al tener la palabra clave exacta incluida en el dominio es más fácil que pueda llegar a ser la primera. Aunque, si el sector tiene demasiada competencia, es posible que ni aun así. Por eso quienes compran dominios EMD generalmente buscan nichos o micro-nichos en los que puedan posicionarse rápidamente.

Este tipo de estrategia de negocio es interesante, pero plantea algunos problemas en lo que respecta al peso y la importancia del dominio en el posicionamiento de la página que también hay que tener en cuenta desde un punto de vista de largo plazo.

¿Qué riesgos tiene comprar un dominio EMD?

El gran problema de los dominios EMD es que, pese a que en un primer momento pueden resultar beneficiosos para el que los compra y trata de posicionarlos, les puede dar alguna dificultad desde el punto de vista de la marca, ya que está poco diferenciada si no buscamos un nombre pegadizo y original.

En cuanto alguien descubre que esa página se ha posicionado bien con esas palabras clave, enseguida surge la competencia y la lucha por ser el primero en Google. Entonces, si tú has comprado el dominio .com, ellos van a comprar dominio es, en caso de que esté libre. Y si no está libre, comprarán el dominio .net para crear una página web ahí y tratar de arrebatarte el primer puesto.

En principio, si estás creando contenido de buena calidad y trabajas mejor la página que tus competidores desde el punto de vista SEO, no necesariamente te quitarán el primer lugar de Google. Ahora bien, algo que sí puede pasar es que se genere confusión entre los usuarios, ya que no acaban de acordarse si tu página era .com o .es. Y peor todavía si encima se les ocurre crear una página con la misma plantilla y bastante parecida a la tuya.

Pero claro, muchas veces quienes compran dominios EMD lo hacen con intención de crear un negocio que les proporcione ingresos pasivos. Es decir, volviendo al ejemplo de los micrófonos, lo que harían sería crear una web donde aparecieran micrófonos inalámbricos de diferentes marcas, recomendaciones sobre cómo elegir el más adecuado y unas llamadas a la acción muy claras con sus enlaces de afiliados. El objetivo sería que la página vendiese sola, que no tuvieran que preocuparse por ella y pudieran dedicarse a otras cosas.

¿Qué pasa cuando empieza a llegar la competencia con un dominio .es, o un dominio muy parecido al nuestro? Que esa página que ya estaba posicionada y que te estaba aportando dinero, un día deja de ocupar el primer puesto en Google porque has basado toda tu estrategia en el dominio EMD y la creación de contenido SEO.

  • No has pensado en fidelizar a los usuarios creando contenido de forma frecuente.
  • O no has trabajado tu SEO off-page lo suficiente como para poder ser mejor que tus competidores.

En otras palabras, que cuando creas una web con intención de vender, basada en la elección de palabras clave exactas, corres un riesgo mucho mayor de que alguien te copie la idea y empieces a ver reducidos tus ingresos, a menos que inviertas en mantener esa página mediante artículos de calidad y con una publicación frecuente. Luego, cuando tienes competencia, ya no es un negocio tan pasivo como en el momento en el que aprovechaste el nicho sin explotar.

De los dominios EMD a los dominios de marca

Hay otra estrategia a la hora de comprar dominios para desarrollar ideas de negocio que no están basadas en el uso de la palabra clave exacta. Es decir, sabemos que es importante que la keyword que nos interesa aparezca integrada en el dominio si quieres atraer tráfico directamente a la home mediante Google. Pero no necesariamente tiene que ser la keyword exacta, ya que si no, nos puede pasar lo que hemos comentado.

Que la falta de originalidad de nuestro dominio acabe por hacer que nuestra página no tenga ninguna diferenciación de la de nuestra competencia.

Si lo que quieres es crear un proyecto a largo plazo, donde tu objetivo sea fidelizar a los usuarios que llegan en lugar de buscar la compra rápida, lo ideal es no basarnos sólo en el EMD, que además cada vez es más difícil de encontrar. Debes idear un nombre de marca, que puede tener incluida la palabra clave o no.

Hay montones de blogs de marketing que funcionan bien, pero su éxito está basado en los contenidos, mientras que el dominio es una idea original en la que apenas hay competencia. Sin ir más lejos, usar tu nombre y apellidos como nombre de dominio es una manera de diferenciarse, a menos que tengas un nombre muy muy común.

¿Estás intentando posicionar tu marca en Google, o apuestas solamente por dominios EMD? ¿Te ha pasado en alguna ocasión que has comprado un dominio EMD y de pronto la competencia te ha acabado desbancando de tu primer puesto?