Elegir un proveedor de hosting no es fácil, sobre todo si somos primerizos en esto de crear páginas web. Internet está plagado de empresas que ofrecen este tipo de servicios, tantas que para los “novatos” puede resultar muy complicado decidirse por una u otra. Por eso, para facilitar un poco esa tarea, compartimos con vosotros algunos consejos básicos que debéis tener en cuenta a la hora de elegir vuestro proveedor de hosting.

 

Hosting gratuito o de pago

Si eres principiante y solo quieres «trastear» y aprender, te aconsejamos un hosting gratuito. Ya tendrás tiempo de pasarte a uno de pago cuando tengas un proyecto más serio. Lógicamente los hosting gratuitos te dan muy poco espacio, te llenan la página de publicidad, tienen nombres de dominio extravagantes y te ofrecen nulo soporte técnico. Pero también son gratis.

 

Infórmate sobre la empresa

Si te has decidido a soltar tus eurillos por un hosting de pago, piénsalo bien antes de decidirte. Visita páginas especializadas y foros; infórmate sobre la empresa, averigua cuánto tiempo lleva operando, su reputación en la red; contacta con su servicio técnico y hazles preguntas para ver su respuesta; lee la letra pequeña, evita firmar contratos de larga permanencia… En una palabra, infórmate.

 

Elige el servidor correcto

Si los términos hosting dedicado, servidor compartido o VPS os suenan a chino es hora de que os familiaricéis con ellos, ya que son los distintos tipos de hosting que podéis contratar. Decidid cual es el que mejor se adapta a lo que necesitáis y si tenéis dudas consultad a diferentes proveedores para, de paso, poner a prueba su atención al cliente.

 

Apuesta por empresas nacionales

Por supuesto que no tenemos nada en contra de las personas físicas o jurídicas extranjeras, pero es evidente que apostar por empresas de nuestro mismo país tiene evidentes ventajas en lo que a comunicación se refiere (idioma, solución de problemas, incluso cercanía física). En ocasiones nos decidimos por empresas de hosting extranjeras que no tienen el servicio de atención al cliente necesario para resolver las dudas de usuarios de otros países, con los problemas que ello supone.

Desconfía de las ofertas demasiado buenas

Ya te lo aconsejamos en un post anterior: lo mejor es que n te creas esas ofertas ridículamente bajas que pululan por internet. Aunque suene a tópico, nadie da duros a cuatro pesetas, y las empresas de hosting no son una excepción. Normalmente ese bajísimo precio se suele traducir en graves problemas (servidores que se caen, problemas de espacio, soporte y atención al cliente inexistentes… Lo mismo te decimos sobre los proveedores de hosting que ofrecen tráfico ilimitado: desconfía.