El comercio electrónico ha favorecido enormemente las posibilidades de cualquier persona de tener su propia empresa. Con un alojamiento web, un producto que vender y un pequeño desembolso económico hoy en día todo el mundo puede tener su propia tienda virtual. Otra cosa es que luego logremos triunfar y destacar entre la competencia.

 

Entre las numerosas decisiones que tendremos que tomar antes de poner en marcha nuestra tienda online está el elegir qué modos de pago vamos a ofrecer a nuestros clientes. En este sentido, las pasarelas de pago se han destapado como unas herramientas útiles, rápidas, efectivas y fiables para los eCommerce y también para los clientes. Veamos cuáles son lagunas de sus principales ventajas, y destaquemos también algún inconveniente.

 

Ventajas de las pasarelas de pago

  • Estas disponibles para el usuario las 24 horas del día, los 7 días de la semana, los 365 días del año.
  • No existen (salvo excepciones) limitaciones geográficas.
  • Simplifican al usuario la labor de realizar el pago: sin necesidad de desplazamientos, sin esperas.
  • La mayoría de las tiendas online ofrecen diferentes métodos de pago a través de sus pasarelas de pago.
  • Los datos del comprador circulan de forma totalmente encriptada, de manera que el vendedor no tiene forma de conocer los datos del cliente. Es el banco el que tiene acceso a estos datos.
  • Podemos hacer un seguimiento online del estado de nuestras transacciones económicas.

 

Desventajas de las pasarelas de pago

  • La primera y la que más quejas a suscitado entre los propios vendedores radica en que, en caso de reclamación por parte de un cliente, es el propio vendedor quien debe demostrar que la operación se realizó correctamente, es decir, se beneficia siempre al cliente.
  • Por otro lado, existen las comisiones o tasas de mantenimiento. En principio estas comisiones son ligeramente mayores que para una tienda física (2% respecto al 4-5%), aunque cada vez más bancas online ofrecen comisiones y tasas más reducidas de las que existen para las propias tiendas físicas.

 

En definitiva, estas plataformas proporcionadas por los bancos para servir de método de pago en las tiendas virtuales pueden aún perfeccionarse, pero presentan innegables ventajas, tanto para el vendedor como para el comprador.